Los sitios como Facebook y MySpace tienen controles de privacidad.
Algunos sitios exigen que los niños sean mayores de 13 años para tener un perfil, pero los más chicos igual abren cuentas.
Las redes sociales mantienen a los niños y adolescentes conectados con sus amigos y ofrecen un espacio para la autoexpresión.
No hay garantías de privacidad (ni con las configuraciones): todo se puede cortar, pegar y enviar.
Las fotos, las publicaciones o los mensajes inadecuados pueden provocar daños en la
reputación de un niño o adolescente.
Los niños y adolescentes pueden "etiquetar" (o identificar) a sus amigos. Esto puede violar la privacidad de sus amigos.
Son las 8 y media de la noche de un día de clases. ¿Sabe dónde está su hijo? Por supuesto, está en su computadora. Pero, si es como la mayoría de los adolescentes, está en un sitio de redes sociales. ¿Sabe qué está haciendo? Es un mundo completamente diferente y lo ayudaremos a entender (en lugar de preocuparse) dónde están pasando el tiempo sus hijos.
Las redes sociales son lugares donde los niños y adolescentes pueden reunirse en línea. Estas redes van desde el Club Penguin y Webkinz (para los niños pequeños) hasta MySpace y Facebook. Los sitios funcionan de una manera bastante simple: la gente que se registra para tener un perfil publica fotos, ilustraciones y enlaces a canciones; escribe qué le gusta y se conecta con amigos.
Las redes sociales se han convertido en extensiones de las vidas sociales de los niños y adolescentes y en lugares maravillosos para la autoexpresión. Los sitios de las redes sociales son importantes centros de comunicación que brindan maneras para que los niños y adolescentes usen mensajes instantáneos, se "hagan amigos" entre sí y
"escriban en muros" para compartir pensamientos y comentarios públicos y privados. Las redes sociales también tienen juegos, cuestionarios y aplicaciones que
permiten hacer de todo, desde dar un abrazo virtual hasta comprarle a un amigo una cerveza virtual.
La gente joven de hoy en día siente una gran presión social por usar los sitios de redes sociales. Conectarse con amigos, crear y compartir fotos y videos y jugar
juegos en estos sitios se han convertido en partes importantes de la vida de los niños y adolescentes.
A menos que su hijo use los controles de privacidad, todo lo que dice sobre sí mismo en imágenes o palabras estará disponible para que lo vea todo el mundo. Y la gente
mira estas páginas (desconocidos, responsables de admisión para la universidad, e incluso potenciales empleadores). Los niños y adolescentes son los suficientemente habilidosos como para publicar cosas, pero no siempre lo suficientemente maduros como para comprender las consecuencias de hacerlo.
Aunque sus hijos crean que han entendido sus controles de privacidad, existen formas diferentes de acceder a las páginas de la gente. Es por eso que revelar información personal es preocupante.
Manténgase fiel a los sitios apropiados para la edad. Para los niños entre 5 y 8 años de edad hay sitios con características de seguridad muy fuertes que ayudan a los niños a jugar sin correr riesgos de contenido o contacto inadecuado.
Facebook y MySpace no dejan que los niños tengan sitios si son menores de 13. Dicho esto, los niños simplemente hacen la cuenta para calcular qué año poner para parecer de 13 años o mayores. Examine el historial del navegador de su computadora. Si ve alguno de estos sitios, entonces dé por sentado que sus hijos tienen una cuenta.
Dígales a sus hijos que piensen antes de publicar. Recuérdeles que todo puede ser visto por una audiencia enorme e invisible (también conocida como amigos de amigos de amigos). Cada familia es diferente, pero en el caso de los niños y adolescentes de escuela media, es una buena idea que los padres tengan acceso a sus páginas, al menos al principio, para asegurarse de que lo que se publica es adecuado. Los padres pueden ayudar a evitar que sus hijos hagan algo de lo que más tarde se arrepentirán.
Asegúrese de que establezcan su configuración de privacidad. La configuración de privacidad no es infalible, pero es importante. Tómese un tiempo para aprender cómo funciona la configuración de privacidad en los sitios favoritos de sus hijos y enséñeles cómo controlar su privacidad.
Recuérdeles la regla de oro. Si sus hijos no querrían que alguien se lo dijera a ellos, no deben decírselo a otra persona.
La amabilidad vale. Muchos sitios tienen aplicaciones anónimas como el "muro del baño" o "casilleros de la verdad" que permiten que los usuarios comuniquen a sus amigos lo que piensan de ellos. La regla general: si su hijo no se lo diría a alguien en la cara, no debe publicarlo.
Participe. Créese una cuenta. Vea qué pueden hacer los niños y qué no.
Hable sobre la naturaleza de su mundo digital. Recuérdeles que cualquiera puede ver qué hay en sus páginas, aunque ellos piensen que nadie lo hará. Los potenciales empleadores y los responsables de admisión para la universidad a menudo navegan por estos sitios. Pídales a sus hijos adolescentes que piensen quién podría ver sus páginas y cómo podrían interpretar las publicaciones o las fotos.
Establezca algunas reglas sobre lo que es apropiado, o no, que sus hijos comuniquen, jueguen y publiquen en línea. Las publicaciones con fotos o comentarios sobre malos comportamientos juveniles pueden volver para atormentarlos.
Infórmeles que todo lo que creen o comuniquen se puede cortar, alterar, pegar y difundir. Una vez que ponen algo en sus páginas, está fuera de su control y se puede sacar de contexto y usar para lastimar a sus hijos o a otra persona. Esto incluye conversaciones y fotografías sobre sexo, drogas y alcohol. Dígales que todo lo que se publica en línea puede durar para siempre. Si no pondrían algo en la entrada de la escuela no deberían publicarlo en sus páginas.
Si se encuentran con alguien, mejor que sea en un lugar público y preferentemente con un amigo. A todos nos gustaría pensar que los niños no se encontrarían con desconocidos, pero algunas veces lo hacen. Si sus hijos se quieren encontrar con un amigo que conocieron en línea, hágales saber que usted también lo quiere conocer.
Controle el reloj. Los sitios de redes sociales realmente pueden absorber tiempo. Las horas pueden pasar y pasar, lo cual no es bueno si hay que hacer tareas escolares.
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