Consejos de Common Sense sobre la Intimidación por el Internet
Datos útiles
- 43% de los chicos entre los 13 y 17 años han sido intimidados a través del Internet.
- La mayoría de las víctimas conoce al intimidador.
- 53% de los adolescentes admite haber enviado mensajes hirientes.
- Sólo el 10% de las víctimas han contado la experiencia a sus padres.
- ¿La fórmula infalible?: hacer pública la información privada.
- Varios estados han condenado criminalmente la intimidación por Internet.
Herir a alguien con un simple clic.
Un segundo en el teclado puede causar un daño duradero. Del mismo modo que muchos chicos descubren nuevas formas de compartir información, han encontrado lamentablemente cada vez más formas de herirse mutuamente. Así como los comentarios crueles en un campo de juegos pueden causar intenso dolor, la intimidación por el Internet también afecta en gran medida a nuestros hijos.¿Qué es la intimidación por el Internet?
Tiene lugar cuando los chicos usan sus teléfonos o el Internet para crear y enviar mensajes e imágenes acosadoras o humillantes. Comentarios desagradables, mentiras, fotos, videos o sondeos de opinión embarazosos o llanamente violentos pueden esparcirse ampliamente a través de la mensajería instantánea o los mensajes de texto por telefonía celular o aparecer publicados en sitios de redes sociales. Pueden ocurrir a toda hora — en la escuela o la casa — e involucrar a un gran número de chicos.
La combinación del atrevimiento que produce el anonimato y el deseo de ser visto como “genial” puede hacer que un chico que normalmente no diría nada hiriente en un encuentro cara a cara haga esto para verse superior frente a otros.
¿Por qué se debe prestar atención a la intimidación cibernética?
Nada es más letal para la seguridad propia de un chico que la humillación. Ni qué hablar de una humillación pública enviada instantáneamente a todos sus conocidos.
Lamentablemente, la información hiriente que se puede publicar en el Internet es extremadamente difícil de prevenir o remover y millones de personas pueden verla.
La intimidación ocurre en gran medida fuera de la presencia de los adultos, por lo cual con frecuencia lo único que ven los padres y maestros es la depresión y angustia resultantes de pasar por esa experiencia tan penosa. Este daño emocional puede durar toda la vida.
Common Sense recomienda:
Establezca un código de conducta. Dígales que si no dirían a alguien algo en la cara no tienen porqué hacerlo a través de mensajes o por el Internet.
Pregunte a sus hijos si conocen a alguien que ha recibido alguna intimidación por el Internet. A veces ocurre que se sienten más cómodos si confían a sus padres el problema de otro chico que el propio.
Consejos para niños de primaria
Mantenga el contacto social en el Internet a un nivel mínimo. Permítales usar sitios como Webkinz o Club Penguin donde el chat está preparado o filtrado de antemano.
Explique en qué consiste el comportamiento cibernético correcto. Explique que mentir, revelar secretos y ser cruel hiere aun en el ciberespacio.
Dígales a sus hijos que no deben compartir contraseñas con sus amigos.
Consejos para preadolescentes de la secundaria
Controle el uso. Vea qué publican y chequee los mensajes de sus celulares.
Explique a sus hijos qué deben hacer si reciben intimidaciones. No deben nunca responder ni contraatacar, deben bloquear a los intimidadores en forma inmediata y comunicárselo a usted o a otro adulto de su confianza. No deben borrar los mensajes, porque en caso de persistir, su contenido debe ser informado a los proveedores de servicios de telefonía celular o Internet.
Si es su propio hijo el responsable de la intimidación, comuníquele que su actitud tendrá consecuencias desagradables para él y manténgase firme en su posición. Eso se aplica a comentarios de tono hiriente o sexual relativos a maestros, amigos y parientes.
Recuérdeles que toda información privada puede hacerse pública. Contenidos publicados en blogs de amigos, mensajes instantáneos privados, fotos íntimas, chistes que sólo tienen significado dentro del grupo de amigos, todo puede ser cortado, pegado y enviado a todas partes. Si no quieren que todo el mundo tenga acceso a un material, es preferible abstenerse de publicarlo o enviarlo.
No empezar lo que no se quiere terminar. Jugar al chat puede derivar fácilmente en situaciones desagradables. Asegúrese de que sus hijos se manejen con respeto, porque las
Consejos para adolescentes de la preparatoria
Dígales a sus hijos que reflexionen antes de revelar información. A esta edad, los chicos gustan de experimentar con todo tipo de actividades, muchas de las cuales no deben exponerse públicamente. Recuérdeles que cualquier cosa que publiquen puede ser usada maliciosamente por otros.
Recuérdeles que no son tan grandes como para pedir de su ayuda. Hay cosas que pueden manejar por su cuenta, pero a veces necesitan solicitar ayuda. Recurrir a los padres no es una muestra de infantilismo, es simplemente buscar seguridad.
