Explora todos los artículos

6 razones por las que deberías preocuparte por la privacidad de tus niños en internet

No proteger la privacidad de tus hijos en internet puede tener serias consecuencias

La privacidad en línea es un poco como el tío extraño de la familia: es difícil de entender y lo extrañas sólo cuando ya no está. Al igual que él, la privacidad en internet puede sonar un poco paranoica. Depredadores en internet. Seguridad en línea.  Robo de datos. Estos problemas involucran muchos temas y pueden ser confusos, así que son fáciles de dejar de lado. Sin embargo, es posible que el tío extraño no esté completamente loco. Lo que tu hijo publica en línea puede terminar en las manos equivocadas y afectar su futuro, seguridad y reputación. Puede ser difícil encargarse del tío extraño, por lo que a continuación te presentamos seis razones por las que deberías preocuparte por la seguridad en línea.

Pueden robar la identidad de tu hijo. Los juguetes y aparatos que se conectan a internet guardan información sobre tu hijo en ‘la nube' (que es otra forma de decir servidor, o computadora muy grande que se encuentra en un galpón de algún lugar del mundo). Tal como lo reveló el ciberataque a las tabletas para niños de Vtech, algunos hackers atacan perfiles de niños porque estos ofrecen historias de crédito limpias y números de seguro social que no han sido utilizados.

Le pueden hacer daño. Las redes sociales que tienen acceso a la ubicación física de sus usuarios como Twitter, Kik, Facebook, Find my Friends y Gone Out – Later Folks le pueden mostrar la ubicación de tu hijo a todos sus contactos, muchos de los cuales no conoce personalmente. Imagínate que publique una ‘selfie' en donde etiqueta el lugar en el que se encuentra, en donde dice ‘aquí solo, buscando algo divertido que hacer'. 

Tu hijo podría perder oportunidades. Publicar fotos locas y extremas de fiestas pintan una historia negativa a potenciales empleadores, oficiales de admisión de universidades y otras personas que tu hijo adolescente quisiera impresionar. Puede que a ellos no les importe que tu hijo sea fiestero, pero sí que haya tenido la falta de criterio de publicar imágenes comprometedoras. 

Te pueden estafar. Cada vez más escuelas están utilizando herramientas digitales para enseñar, diagnosticar problemas de aprendizaje e interactuar con sus estudiantes. Esto significa que están guardando información personal, reportes de progreso y otros reportes que algunos vendedores quisieran tener en sus manos. Digamos que tu hijo tiene algún problema específico que está siendo monitoreado por un software que utiliza su escuela. La compañía de software podría vender esta información específica a un tercero que puede aprovecharse de tus vulnerabilidades como padre. 

Tu hijo puede ser etiquetado. Cuando las escuelas automatizan sus procedimientos, crean reportes con información delicada y potencialmente negativa. La información que cae en manos equivocadas, como un plan de educación individual (IEP por sus siglas en inglés), un reporte de comportamiento o hasta su índice de masa corporal puede descalificar injustamente a tu hijo de nuevas oportunidades.

Tu hijo puede ser humillado. Compartir cosas divertidas sobre tu vida con amigos está bien, pero compartir demasiado nunca es una buena idea. Cuando los niños comparten contenido inapropiado, ya sea una selfie sexy, una sesión explícita con un amigo, una queja en la que comparten más de lo que deben o comentarios crueles sobre otros, los resultados pueden ser humillantes si estas publicaciones se vuelven públicas o se comparten con mucha gente. Habla con tus hijos sobre la importancia de mantener privadas las cuestiones privadas y de considerar qué tan lejos y por cuánto tiempo puede viajar la información. También es importante explicarles cómo hablar con sus amigos sobre el respeto de la privacidad on-line del otro. 

Caroline Knorr
Caroline is Common Sense Media's former parenting editor. She has many years of editorial and creative marketing writing experience and has held senior-level positions at Walmart.com, Walmart stores, Cnet, and Bay Area Parent magazine. She specializes in translating complex information into bite-sized chunks to help families make informed choices about what their kids watch, play, read, and do.