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Cómo mantener a los niños enfocados y sanos mientras aprenden a distancia

Estos consejos te ayudarán a organizarte y mantener la motivación.

Debido a la pandemia, las familias ahora están asumiendo mucha más responsabilidad en el aprendizaje de sus hijos. Para que la educación a distancia sea exitosa, los padres y cuidadores necesitan apoyo y algunas ideas para organizarse.

En primer lugar,debemos ser empáticos con nosotros mismos y con los demás. Los padres no están formados para ser maestros. ¡Incluso los educadores tienen problemas para enseñar a sus propios hijos! Estas circunstancias nos recuerdan cuán importantes son realmente los maestros.

Además, los niños puede que no hablen mucho sobre el virus, el aprendizaje a distancia o de cómo la pandemia ha afectado sus vidas sociales, pero lo están padeciendo. Los padres y educadores deben tratar de orientarlos con amor y recordar que las relaciones sólidas con los niños crean experiencias educativas positivas.

Estos son algunos consejos para ayudar a los padres y cuidadores a mantener a los niños enfocados, interesados y sanos ​​mientras aprenden a distancia:

Prepáralos para el éxito

Crea un espacio.

  • Crea un rincón especial y personalizado para dedicarlo al aprendizaje, la creatividad y la lectura. Usa un contenedor o caja como mesa si el espacio es reducido. Deja que tu hijo(a) ayude a preparar el espacio para la escuela, aunque solo sea poniendo una caja de lápices decorada al lado del dispositivo que usará en la mesa de la cocina. Arreglar el espacio lo ayudará a prepararse para aprender.

Establece una rutina.

  • Los niños pequeños necesitan más estructura, así que asegúrate de decirles qué esperas de ellos. Puedes crear un horario visual para que lo sigan. Los niños mayores pueden usar un calendario, agenda o pizarra para tener control de lo que sucede cada día.

  • Pídeles que sigan una rutina como si fueran a la escuela (vestirse, cepillarse los dientes, etc.) en lugar de quedarse en la cama en pijama, ya que esto puede reducir su aprendizaje.

  • Los descansos son muy importantes, sobre todo para los niños con dificultades de aprendizaje y de atención, así que asegúrate de incorporar algunas pausas y dividir las tareas en partes más pequeñas.

Ajusta las expectativas.

  • Revisa lo que la escuela y los maestros esperan sobre el aprendizaje en línea. Llena esta promesa de aprendizaje digital con tus hijos pequeños o crea de forma conjunta un acuerdo de aprendizaje con preadolescentes y adolescentes para establecer el tono del aprendizaje a distancia. También puedes usar estos documentos como inspiración para crear uno propio.

  • Establece algunas expectativas para ti. ¿Cuándo puede tu hijo(a) pasar tiempo contigo? ¿Cuándo debería evitar interrumpirte? ¿Qué puede hacer en su tiempo libre? Creen juntos una lista de "cosas que debe hacer" y "cosas que puede hacer" para que haga las tareas obligatorias y actividades de su elección.

  • Si los niños comparten dispositivos con sus hermanos, asegúrate de que comprendan cómo deben compartir los dispositivos, incluido lo que cada uno puede hacer en el dispositivo y cuándo puede hacerlo.

Mantenlos enfocados

Mantente cerca.

  • Cuando a tu hijo(a) le cueste concentrarse, trata de mantenerte cerca. Puedes establecer señales no verbales o una palabra para ayudarlo a enfocarse de nuevo en la tarea.

  • Dependiendo de tus circunstancias, puede que no sea posible mantener a tu hijo(a) a la vista todo el tiempo, pero definitivamente será más difícil ayudarlo a enfocarse sin ningún adulto cerca, así que en medida de lo posible, trata de mantenerlo cerca de ti u otro miembro de la familia.

Promueve el autocontrol.

  • Habla con tus hijos sobre la conexión entre el cuerpo y el cerebro y lo que sucede en sus cuerpos cuando se sienten frustrados, emocionados o tristes. Esto ayudará a los niños a reconocer y manejar sus emociones.

  • Si hay otros dispositivos en tu casa, mantenlos fuera del espacio de trabajo de tus hijos si es posible. Esto significa apagar los teléfonos, pedirles que te entreguen los teléfonos y guardar los controles remotos si es mucha la tentación.

Juega con roles diferentes.

  • Los niños pequeños que se sienten perdidos podrían responder a los juegos de roles. Asigna a tu hijo(a) el papel de compañero de trabajo, maestro o investigador para ayudarlo a cumplir con una tarea (¡y para que tú puedas cumplir con tus obligaciones!).

  • Aunque los niños mayores seguramente no querrán participar en juegos de roles, pueden responder positivamente a una conversación sincera sobre la necesidad de asumir más responsabilidades (como los quehaceres domésticos, autocontrol, etc.) porque están creciendo y madurando. Tal vez te sorprenda cómo responden al desafío que les planteas.

Fomenta la responsabilidad y el esfuerzo

Sigue los intereses de tus hijos y pregunta sus opiniones.

  • Si hay espacios vacíos en el día escolar de tu hijo(a), recuerda que cualquier interés de tu hijo(a) (animales, Minecraft, magia) puede usarse para aprender. Lean libros, creen experimentos de ciencias y hagan ejercicios de matemáticas relacionados con sus temas favoritos.

  • Al decidir cómo estructurar el día, pregunta a los niños qué prefieren. Intenta incorporar en el plan las actividades que elijan. Por ejemplo, si tu hijo(a) tiene dificultades con las matemáticas, ¿preferiría estudiarla de primero o de último? ¿Por qué? Pregúntales frecuentemente cómo va el aprendizaje a distancia.

  • Comunícate con su maestro y anima a tus hijos a expresar claramente lo que necesitan. Dales ejemplo de cómo se deben comunicar contándoles cómo estuvo tu día, incluyendo los aspectos positivos, los desafíos y los actos de bondad.

Exhibe su trabajo.

  • Deja que tus hijos peguen sus dibujos, escritos u otros proyectos en tu hogar. Esto les demuestra que estás orgulloso de su trabajo y les ayuda a valorar su aprendizaje.

  • Incluso a los niños mayores les gusta que te enorgullezcas de su trabajo hablando bellezas de sus esfuerzos y presumiendo de sus creaciones. ¡Pero siempre pregúntales antes de publicar algo!

Felicítalo detalladamente.

  • En lugar de decirle "buen trabajo", intenta mencionar detalles específicos sobre el trabajo de tu hijo(a). Si se esforzó, hazle saber que lo notaste. ¿Ha progresado? ¿Usó una nueva técnica? ¿De qué manera sus esfuerzos son buenos, inteligentes, hermosos o interesantes?

  • Además, fomenta una mentalidad de crecimiento, lo que significa recordarles que no se trata de ser bueno o malo en algo, sino de esforzarse para mejorar.

Maneja la motivación

Comienza con los puntos fuertes.

  • Construye un puente entre las cosas que a tu hijo(a) le encantan y las materias escolares que aún no le gustan. Si ama los deportes pero no le gusta leer, busca una novela ilustrada sobre fútbol para despertar su interés. Es probable que el maestro de tu hijo(a) también pueda ayudar con esto, pero puede necesitar comunicarse contigo (y tal vez con tu hijo(a)) para obtener la información necesaria.

La presentación lo es todo.

  • La forma en que presentas una actividad marca una gran diferencia en cómo se sienten los niños al respecto. Para los niños pequeños, cada vez que puedas, presenta las tareas en forma de juegos para hacerlas más divertidas. ¿Necesitas ordenar la ropa? Desafía a tu hijo(a) a un juego de lanzar la ropa a la cesta correcta. O permíteles usar barras de cereales como objetos didácticos manuales para resolver problemas matemáticos y comérselas cuando hayan terminado un problema.

  • A veces, los preadolescentes y los adolescentes parecen tener una "mala actitud" que realmente oculta inseguridad, aburrimiento o ansiedad. Muchas veces esperan que les ayudemos a superarlo, incluso cuando parezca todo lo contrario. Mantener la calma y el sentido del humor, así como evitar tomarse las cosas como algo personal puede ser muy útil en estos casos.

Utiliza las consecuencias naturales.

  • Si bien puede ser tentador "recompensar" a tu hijo(a) permitiéndole estar frente a la pantalla, eso puede hacer que vea las pantallas como un premio. En cambio, puedes plantearlo como un problema de tiempo: "Tenemos tres horas en la noche, por lo que si te esfuerzas mucho y terminas tus tareas, tendrás tiempo para jugar tu videojuego".

  • Si te cuesta encontrar una motivación interna, puedes incentivar el esfuerzo y el progreso de una manera que tenga sentido. Presenta ideas a tu hijo(a), fija objetivos y elogia sus avances.

No olvides el bienestar emocional

Cuídate a ti también.

  • Si escuchas a tu hijo(a) diciendo cosas negativas de sí mismo, enséñale que debemos ser amables con nosotros mismos, para ayudarlo, pregúntale qué le diría a un amigo si estuviera en la misma situación.

  • Lo mismo ocurre contigo: a menudo nos torturamos demasiado en nuestro rol como padres, tíos o abuelos, pero ¿qué te diría un buen amigo? ¿Qué le dirías a tu amigo?

  • Intenten crear juntos una lista de agradecimiento para conseguir una nueva perspectiva y enfoque.

Busca ayuda cuando la necesites.

  • No siempre sabrás cómo ayudar a tu hijo(a). Piensa en quién podría ayudarte a orientarlo: busca ayuda en la familia, amigos, maestros y otros. A veces, lograr que otro adulto se haga cargo elimina la complicada dinámica de batalla de padres contra hijos sobre los deberes escolares.

  • Comunícate con la escuela para comentar cómo van las cosas, comenzando con lo positivo. Todos están haciendo su mejor esfuerzo y es importante que ellos sepan lo que funciona y lo que no funciona para tu hijo(a) para que él / ella pueda obtener la ayuda que necesita.

Utiliza el movimiento y el humor.

  • A veces solo necesitamos mover nuestros cuerpos. La actividad física puede mejorar nuestro ánimo y refrescar nuestra mente para aprender. Intenta hacer una caminata a la hora del almuerzo o un baile de cinco minutos para ayudar a todos a relajarse y traer nueva energía al día.

  • Encontrar la parte divertida en este momento es útil para todo, incluido el aprendizaje y el bienestar. Cuenta chistes e inventa respuestas locas para que tus hijos te corrijan, ¡cualquier cosa que funcione!

Christine Elgersma
Christine Elgersma is the editor for learning app reviews as Senior Editor, Learning Content. Before coming to Common Sense, she helped cultivate and create ELA curriculum for a K-12 app and taught the youth of America as a high school teacher, a community college teacher, a tutor, and a special education instructional aide. Christine is also a writer, primarily of fiction and essays, and loves to read all manner of books. When she's not putting on a spontaneous vaudeville show with her daughter, Christine loves to hike and listen to music, sometimes simultaneously.