Cómo hablar con los niños sobre los tiroteos en escuelas
Adopta un enfoque adaptado a la edad de los niños a la hora de hablar con ellos sobre las noticias de tiroteos en colegios.
"Tiroteos en colegios" tres palabras que ningún padre quiere oír nunca en la misma oración. Pero las noticias sobre estos trágicos sucesos ya nos resultan tan familiares que el tema es inevitable. A diferencia de otras conversaciones que tienes con tus hijos sobre cosas que dan miedo en las noticias, hablar de los tiroteos en colegios es mucho más emotivo, tanto para ti como para ellos. Si a esto le sumas que hay niños de tan solo 5 años que ya hacen simulacros de tirador activo en el colegio, y que cualquier niño con un móvil puede recibir notificaciones de cada matanza masiva y seguir las actualizaciones minuto a minuto en las redes sociales, resulta aún más difícil mantener la calma.
Céntrate en ayudar a los niños a entender las noticias y la información que ven y oyen, al tiempo que les permites expresar sus dudas y sentimientos. Ir más allá del ruido y el caos les da la estabilidad y la seguridad que los niños necesitan para asimilar lo que está pasando —y, en última instancia, para volver a sentirse seguros.
Toma un enfoque adaptado a la edad
Una de las grandes alegrías de ser padre o madre es ver cómo evolucionan con el tiempo los pensamientos y sentimientos de los niños sobre el mundo. Por eso solemos evitar temas difíciles como el sexo, las drogas y la violencia: para no romper la magia de este maravilloso proceso. Adopta un enfoque adaptado a la edad a la hora de hablar de los tiroteos en los colegios, teniendo en cuenta cómo la etapa de desarrollo de tu hijo influye en su comprensión.
Niños menores de 7 años
Los niños pequeños suelen pensar de forma concreta, entienden mejor las ideas sencillas y consideran a su familia más cercana como el centro de su mundo. En momentos de estrés, pueden llorar o mostrar un comportamiento difícil. Podría ser una señal de que necesitan consuelo, aunque no sean capaces de expresarlo.
Qué decir
Haz preguntas abiertas. Si tus hijos no saben lo que ha pasado y no sacan el tema, no tienes por qué llenar los vacíos. Si ellos mencionan un incidente, puedes preguntar: "¿Qué has oído?" o "¿Qué crees que está pasando?".
Usa frases sencillas. No dudes en simplificarlo al máximo si hace falta. Puedes decir: "Alguien ha hecho daño a otras personas". Y si algo es demasiado complicado de explicar, quizá no haga falta que lo hagas.
No te extiendas demasiado. Una vez que hayas transmitido la noticia, puedes esperar a que tu hijo haga preguntas para retomar la conversación.
Asegúrales que están a salvo y que hay gente trabajando para resolver el problema. Aunque te sientas inseguro ante la situación, es importante que tus hijos sientan que tienes todo bajo control y que todo se va a solucionar.
Haz hincapié en que los simulacros de emergencia ayudan a mantenerlos a salvo. Anímalos a seguir los procedimientos y a mantener la calma. Los simulacros de tirador activo son algo polémicos, pero si son obligatorios en tu colegio, es mejor mostrarte comprensivo cuando los niños estén cerca y puedan oírte.
Qué hacer
Intenta mantenerlos alejados de las noticias. Puede que estés ansioso por obtener información, pero intenta ser discreto. Si no puedes apagar las noticias, intenta distraer a tu hijo o desviar su atención con un libro o una actividad.
Reserva las emociones fuertes para tu círculo de apoyo de adultos. No tienes que actuar como un robot, pero evita mostrar emociones fuertes relacionadas con estos trágicos incidentes delante de los niños pequeños. A menudo, los niños se asustan cuando no saben por qué sus padres están alterados. Asegúrate de decir: "Estoy alterado por lo que he oído en las noticias. No es por ti".
Deja que se expresen como quieran. Es posible que veas todo tipo de reacciones cuando hables de malas noticias. Algunos niños pueden llorar o portarse mal cuando están tristes y no saben qué hacer. A otros les apetece pasar un rato tranquilo contigo. A algunos les gusta hablar. A otros les gusta dibujar lo que sienten.
Haz que sea un día normal. Intenta mantener tu rutina habitual para que los niños sientan la seguridad que da la regularidad. Pero no dudes en darles un poco más de cariño y pasar tiempo juntos.
Preadolescentes y adolescentes
A esta edad, los niños están desarrollando sus creencias morales, lo que significa que pueden profundizar más en un tema. El mayor contacto con sus compañeros, las redes sociales y las noticias hace que reciban mucha información, parte de la cual quizá tengas que corregir. No hace falta que los sientes a hablar formalmente: a veces, simplemente hacer una actividad sin relación con el tema, como ver la televisión, puede dar pie a conversaciones sobre temas difíciles.
Qué decir
Averigua qué saben. Es probable que los niños de esta edad ya hayan oído hablar de un tiroteo antes de llegar a casa del colegio. Puedes preguntarles: "¿Qué has oído hoy?".
Expone los hechos. Si han oído hablar del incidente, pregúntales qué han entendido. Si no lo saben, puedes decir: "Tengo que contarte que ha habido un tiroteo en un colegio. Sé que te enterarás por ahí, y quiero que te lo cuente yo para que podamos hablarlo".
Deja que sean ellos quienes marquen el ritmo. Aunque es importante hablar, los preadolescentes y adolescentes pueden mostrarse más abiertos si pueden llevar la iniciativa. La conversación puede tener lugar cuando les parezca bien. Puedes decir: "Quiero que dediquemos unos minutos a hablar de lo que ha pasado. Hablemos ahora o un poco más tarde".
Anímales a expresarse. Los preadolescentes y adolescentes están aprendiendo a comunicar sus ideas, pero puede que necesiten un empujoncito. Puedes hacerles preguntas, compartir lo que sabes o iniciar la conversación de otras formas. Pregunta: "¿Tienes alguna pregunta?", "¿Qué opinas sobre este tema?" y "¿Por qué te sientes así?".
Presta atención a sus señales. A veces los niños ya no pueden más y no aguantan seguir hablando. Está atento a los signos de sobrecarga de información.
Comparte tus sentimientos. Decirles a los niños cómo te sientes respecto a lo que ha pasado es algo positivo, aunque no te lo pregunten. Expresar que estás triste, enfadado o lo que sea te aliviará; además, les da un ejemplo de empatía y compasión.
Habla sobre los simulacros de emergencia. Muchos colegios obligan a hacer simulacros de tirador activo, aunque su eficacia sea discutible. Aun así, tus hijos tienen que participar. Asegúrate de que entiendan la importancia de seguir los procedimientos y mantener la calma. Puede servir para aliviar un poco la tensión hablar de los simulacros de agacharse y cubrirse que practicaban los alumnos durante la Guerra Fría.
Qué hacer
Ayúdalos a sentirse seguros. Esto es importante para los niños de todas las edades: diles que están a salvo, que siempre estarás ahí para ellos y que las autoridades están investigando. Ofréceles apoyo emocional diciéndoles: "Está bien sentirse triste… o incluso no saber cómo te sientes".
Presta atención a los signos de ansiedad, preocupación generalizada o estrés traumático. Cuando suceden cosas malas, los niños pueden desarrollar el miedo a que les pase a ellos, a su familia o en su colegio. Deja que tu hijo exprese todas sus preocupaciones, aunque no parezcan estar directamente relacionadas o incluso sean poco realistas. Valida sus sentimientos, habla con él de formas en las que pueda calmarse en momentos de estrés intenso (como pensamientos tranquilizadores, ejercicios de respiración y actividades), y déjale claro que siempre estás disponible para hablar de lo que le preocupe. A tu hijo quizá le venga bien una app de meditación, pero si su ansiedad o sensibilidad aumentan, quizá sea mejor que hables con tu pediatra.
Da ejemplo con tu comportamiento. La verdad es que nadie sabe realmente qué hacer en estas situaciones. Pero si quieres que tus preadolescentes y adolescentes reflexionen más profundamente sobre las noticias y otra información, quizá tengas que iniciar ese proceso dándoles ejemplo. Les estás enseñando cómo pensar sobre las cosas, en lugar de qué pensar, lo cual es esencial para que los niños puedan analizar la información de forma crítica. Prueba con frases como: "Siempre me pregunto por qué pasan estas cosas", "¿Qué lleva a una persona a hacer esto?", "¿Qué les pasa a las familias, a los profesores y al resto de personas afectadas?", "Me pregunto si esto tendrá repercusiones en la legislación sobre armas" y "¿Hay algo que podamos hacer?".
Filtra las noticias o vedlas juntos. Los preadolescentes y adolescentes obtienen mucha información de fuentes online como YouTube, que, como bien sabes, es un poco impredecible. Recomiéndales fuentes de noticias de calidad y adecuadas para su edad, como Xyza: News for Kids o The Learning Network del New York Times, que tratan temas serios en un lenguaje accesible para los jóvenes. Si van a ver las noticias en la televisión, háganlo juntos y apáguenla si las imágenes son demasiado crudas.
Compara diferentes fuentes de noticias. La cobertura informativa puede variar según la publicación, y la información sobre una misma noticia puede diferir enormemente. Fíjate, por ejemplo, en cómo una fuente orientada a los jóvenes como Snapchat cubre un tiroteo en un colegio en comparación con, digamos, el Washington Post. Asegúrate de que los niños sepan cómo verificar las fuentes de noticias comprobando la URL, el periodista y los patrocinadores del sitio web o la aplicación. Echa un vistazo a AllSides, que compara las noticias desde diferentes perspectivas políticas.
Involúcrate. Como el activismo juvenil está muy presente en las redes sociales y otros medios, los preadolescentes y adolescentes pueden ver cómo sus acciones marcan una diferencia real en el mundo. Explora formas en las que los niños pueden participar para impulsar cambios en temas en los que creen, echando un vistazo a sitios como DoSomething, Never Again y March for Our Lives.

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